* Ofrece a los profesionales una completa oferta formativa, libre
de condicionamientos externos como distancia geográfica,
incompatibilidad horaria, organización familiar, etc.
* Permite seguir un ritmo de estudio personal, sin perder el
apoyo de los tutores.
* Se establece un seguimiento riguroso del alumno y se lleva
a cabo una evaluación formal de sus aprendizajes.
* Flexibilidad en los plazos y en la dedicación a la formación.
* Familiarización con el entorno de red, posibilitando
el uso de sus recursos en el futuro.
* Inmediatez: cualquier cambio introducido en el curso: el programa,
los materiales, las actividades, etc., está disponible
instantáneamente para los participantes.
* La gran disponibilidad de recursos: Internet dispone de grandes
masas de información, muchas de ellas de acceso libre,
que con la debida orientación y selección rigurosa
pueden ser de gran utilidad en el aprendizaje.
* Facilita un material de estudio que se convierte en una fuente
de consulta profesional.
* Favorece la autorregulación personal que incide sobre
aspectos de la propia personalidad, como el autocontrol o la disciplina.
* Facilita el intercambio con profesionales del mismo sector,
o con intereses similares.